Clientes, agenda, contratos, pagos y galerías en un solo lugar. Construido dentro de un estudio que trabaja bodas todos los fines de semana — no por alguien que nunca ha cargado una cámara a las dos de la mañana.
Entramos poco a poco para acompañar bien a cada estudio.
Lo que incluye
Desde que alguien te escribe por Instagram hasta que te deja la reseña y te manda un referido.
Del primer mensaje a la boda cubierta: prospectos, citas, reservas en línea y los pendientes de producción, con los plazos de entrega reales de cada tipo de trabajo.
Arma el contrato desde tu catálogo de paquetes, mándalo por correo y recíbelo firmado en PDF. Sin imprimir, sin escanear, sin perseguir a nadie.
Anticipos, abonos y finiquitos por evento, gastos de crew y logística, y la utilidad neta de cada boda. Deja de calcularlo en una hoja aparte.
Entrega fotos y video con tu propia galería: contraseña, favoritas, descarga en original y registro de quién bajó qué y cuándo.
Pide la reseña en el momento justo después de la entrega, recolecta testimonios y dale seguimiento a los referidos y sus recompensas.
Cada estudio vive aislado en la base de datos, no solo en la pantalla: ningún otro estudio puede leer tus clientes, tus precios ni tus utilidades.
Privacidad
Lo que cobras, lo que gastas y quiénes son tus clientes son la parte más sensible de tu negocio. Por eso el aislamiento entre estudios no depende de que la pantalla filtre bien: está impuesto por la propia base de datos, fila por fila. Aunque una consulta pidiera “todos los eventos”, sólo puede devolver los tuyos.